En una temporada marcada por momentos y bajas, la derrota más reciente de Zac Gallen se sumó a una situación preocupante para los Diamondbacks, ya que marcó su séptima derrota del año. Este revés dejó a Arizona con marca de 6-11 en los videojuegos que comenzó, lo que generó reflexiones sobre la historia de problemas de lanzamiento de la franquicia. ¿Quién suele ser el mejor perdedor entre los lanzadores iniciadores del equipo?
Para profundizar en esta explicación, debemos trasladar la ayuda en el tiempo. El récord de derrotas de una temporada ya no se menciona en las discusiones sobre récords inquebrantables, pero merece atención. En 1883, John Coleman, de Philadelphia Statistics, sufrió cuarenta y ocho maravillosas pérdidas. Aunque lanzó en 61 de los noventa y nueve juegos del equipo esa temporada y jugó 59, las Estadísticas terminaron con un siniestro récord de 17-81, un testimonio de sus problemas ofensivos.
En cuanto a los Diamondbacks, la franquicia ha visto a su mitad de lanzadores con registros melancólicos. Cada Rodrigo López y Brandon Webb registraron 16 pérdidas en 2010 y 2004, respectivamente. Destaca la eficiencia de Webb; A pesar de su alta efectividad+ de 125, el equipo luchó por mejorarlo, lo que resultó en una temporada decepcionante. Ese año, Casey Fossum sumó 15 derrotas a su cuenta, mientras que Randy Johnson, futuro miembro del Salón de la Fama, logró perder 14 juegos a pesar de terminar segundo en la votación del Cy Younger.
El mandato de Webb vio a los D-backs perder 23 juegos que él inició, un récord para la franquicia, lo que refleja un equipo que obtuvo un porcentaje neutral de .343 cuando subió al montículo. A López le fue un poco peor, con Arizona perdiendo 22 de sus 33 aperturas, lo que resultó en un porcentaje de ganancias de .333. Pero el poseedor del mayor número de pérdidas sigue siendo Fossum, cuya temporada 2004 fue especialmente sombría. En 27 aperturas, consiguió seis victorias, lo que resultó en un porcentaje de ganancias de .222.
A medida que Gallen continúa su temporada, el impulso aumenta. Si hace otros 17 inicios y termina con un registro de 1-16, tal vez pueda conseguir una participación de equipo menor que la mala etiqueta de Fossum. Curiosamente, las luchas de Gallen ya no son únicamente incomparables; en 2021, fue titular en 23 juegos y los D-backs lograron ser neutrales en seis, arrojando un porcentaje de .260. Las sombras de los problemas del pitcheo del pasado se vislumbran mientras el equipo busca cambiar su suerte.
Señale: Este resumen es un resumen escrito de forma independiente según informes disponibles públicamente.
