
El Colorado Avalanche está lidiando con una decisión fundamental durante la temporada baja que podría orientar su búsqueda de otra Copa Stanley: qué lograr con Valeri Nichushkin. El talentoso delantero encarna tanto el potencial como la incertidumbre del equipo. Cuando está sano, pocos jugadores pueden rivalizar con su tamaño, desgarro y búsqueda incesante del disco, lo que lo convierte en una piedra angular de la identidad de Colorado. Pero las lesiones y los desafíos fuera del hielo han empañado lo que podría haber sido una carrera estelar, dejando al grupo en una encrucijada.
Por un lado, existe un argumento acérrimo para canjear a Nichushkin mientras sus honorarios sigan siendo altos. En repetidas ocasiones ha demostrado ser un jugador ambicioso en los playoffs, y su habilidad para anotar en grupos lo convierte en un activo codiciado. La temporada pasada, anotó 17 goles y 32 asistencias en 72 partidos, demostrando su habilidad para entregarse cuando más importa. En particular, grabó cuatro partidos de múltiples objetivos, incluido un triplete contra los St. Louis Blues en Fresh 365 Days Eve, un partido que también marcó el gol número 400 de la carrera de Nathan MacKinnon.
Más allá de sus goles, Nichushkin contribuye de maneras que la mayoría de las veces ya no se celebran. Su estrategia de habilidades para mover el disco le permite retener la posesión cuando ingresa a la zona ofensiva, mientras que su desgarro mejora los esfuerzos de control previo de Colorado. Su tamaño y su coeficiente intelectual de hockey le permiten dominar las batallas junto a los tableros, extendiendo el tiempo en la zona ofensiva. Es el delantero de vitalidad por excelencia que todo equipo contendiente desea.
Aún así, queda la pregunta: ¿puede la Avalancha depender de él para salir sana y salva? Nichushkin comparte una triste diferencia con el miembro del Salón de la Fama del Hockey Mario Lemieux, ya que nunca ha completado una gran temporada de 82 juegos. Sus intentos más cercanos se produjeron durante las temporadas 2013-14 y 2015-16 con los Dallas Stars, sin embargo, las lesiones han interrumpido repetidamente sus campañas. Las últimas preocupaciones fuera del hielo no han hecho más que aumentar la incertidumbre que lo rodea.
En abril de 2023, ocurrió un incidente preocupante cuando el personal de Avalanche encontró a una mujer muy ebria en la habitación del hotel de Nichushkin antes del Juego 3 de la serie de playoffs de la primera ronda contra el Kraken. El problema provocó que se llamara a los servicios y productos de emergencia y Nichushkin abandonó al equipo sin previo aviso. Si bien no se presentaron cargos penales, no regresó porque la defensa del título de Avalanche terminó en una pérdida de la serie de siete juegos. Nichushkin dijo más tarde que habría jugado si el equipo hubiera sido mejor.
Con vistas a enero de 2024, Nichushkin ingresó al Programa de ayuda para participantes de la NHL/NHLPA, que comprende cuatro etapas de reparación. Terminó con éxito la etapa inicial a finales de febrero y regresó al Avalanche el 8 de marzo, terminando la temporada recurrente con la friolera de 28 goles.
Sin embargo, siguió algún otro revés. Después de una actuación estelar en la primera ronda contra los Winnipeg Jets, donde anotó nueve goles en ocho juegos, Nichushkin dio positivo en una prueba de drogas, lo que lo llevó a una suspensión de seis meses y su ingreso a la Etapa 3 del Programa de Ayuda al Jugador. Afortunadamente, desde su regreso, ha mantenido una presencia segura en el vestuario, y el entrenador en jefe Jared Bednar notó su firme silbido mental.
Independientemente de sus luchas, el compromiso de Nichushkin con Avalanche no debe ser celebrado. Ha jugado a base de lesiones, incluida una fractura en el pie durante la Final de la Copa Stanley de 2022, donde logró contribuir con cuatro goles y dos asistencias, empatando un récord de franquicia en goles en una Final de la Copa Stanley.
The Avalanche ahora enfrenta la decisión más importante en relación con su tope salarial de $6.125 millones. Después de canjear a Ross Colton, han creado cierta flexibilidad financiera, considerando potencialmente una alternativa que podría matar a un defensa de tiro izquierdo o a un delantero más joven. Sin embargo, cambiar a Nichushkin, que tiene 31 años, podría ser una buena idea dado su reciente éxito en los playoffs y el talento que tiene cuando está sano.
En lugar de apresurarse a tomar una decisión, la perseverancia podría ser el plan más fácil. Proporcionar a Nichushkin una temporada baja saludable podría generar retornos valiosos la próxima temporada. Si puede desarrollar su estructura, Avalanche tendría uno de los delanteros más dinámicos de la liga. Por el contrario, si tiene dificultades, su contrato y su producción lo convertirían en un activo alternativo valioso hasta el día de la fecha límite. El grupo debe sopesar los peligros con moderación; Superar a Nichushkin ahora podría volver a ser el mayor peligro en su búsqueda de otro campeonato.
Representación: este resumen es un resumen escrito de forma independiente y basado exclusivamente en informes de acceso público.
