En una salvaje conclusión de su serie interliga, los Colorado Rockies mostraron su destreza ofensiva, derrotando a los Oakland Athletics 23-9 en un deporte que dejó tremendamente sorprendidos a los seguidores en Las Vegas. Los Atléticos, que jugaban en su futuro hogar, sufrieron un gran revés, lo que permitió a los Rockies mantenerse alejados de una barrida en una competencia que destacó las luchas de lanzamiento del equipo.
Los Rockies no perdieron el tiempo para hacer sentir su presencia. Después de que un error del tercera base de los Atléticos, Max Muncy, permitió que un corredor alcanzara el segundo atroz, el receptor de los Rockies, Hunter Goodman, conectó un jonrón de dos carreras, marcando su decimonoveno de la temporada, colocando a la compañía en el tablero temprano.
No obstante, los Atléticos respondieron divididamente. El jardinero central Lawrence Butler abrió la parte baja del principio con un sencillo y Cleave Kurtz siguió con una base por bolas. Tyler Soderstrom luego logró un doble de dos carreras, anotando a Butler y reduciendo el déficit. Momentos después, Carlos Cortés conectó un sencillo de dos carreras, dándole a los Atléticos una ventaja transitoria de 3-2, mientras capitalizaban la inestable apertura del lanzador de los Rockies Tomoyuki Sugano.
La pelea de miradas continuó hasta la segunda entrada. Después de que una jugada en picada del segunda base de los Atléticos, Zack Gelof, retirara a un corredor, los Rockies lograron empatar el juego en 3-3 con el mito de un roletazo. Pero los Rockies rápidamente recuperaron la ventaja con un jonrón de dos carreras de Willi Castro, marcando la segunda carrera permitida de Springs en solo dos entradas.
A pesar de las dificultades iniciales, la ofensiva de los Atléticos siguió luchando. Alika Williams extendió su racha de bateo con un sencillo y Kurtz empató nuevamente el juego con un doble productor. Pero los Rockies respondieron en el cuarto, tomando la ventaja una vez más con un doble productor de Kyle Karros y un tiro de dos carreras de Johnston, empujando a Springs a ocho carreras permitidas, la mayor cantidad de su carrera, en solo cuatro entradas.
A medida que el deporte mejoró, la ofensiva de los Rockies no mostró signos de desaceleración. Después de que una carrera en solitario de Goodman restableciera la ventaja de tres carreras de Colorado, el juego se salió de control en la quinta, cuando los Rockies anotaron cuatro carreras más, aprovechándose de los lanzadores desconsolados y los errores defensivos de los Atléticos.
Aunque los Atléticos intentaron recuperarse con un jonrón de dos carreras de Muncy, sus esfuerzos se vieron eclipsados por la implacable anotación de Colorado. En la séptima entrada, los Rockies ampliaron su cuenta con otras cuatro carreras, además de un slam astronómico de Castro, que estableció un récord de franquicia de carreras anotadas en un solo juego.
Cuando el juego llegó a su absurda conclusión, los Atléticos incluso llamaron al jugador adjunto Carlos Cortés para lanzar, una decisión que le permitió permitir otra escapada local, finalizando la red en 23-9. Con esta debacle, el personal de lanzadores de los Atléticos logró lo que quizás bien podría considerarse como su peor desempeño de la temporada.
Mientras el agente secreto de los Atléticos se reagrupa, abrirán una nueva serie contra los Piratas de Pittsburgh, con el lanzador JT Ginn subiendo al montículo en Sutter Health Park, entusiasmado por pasar la página de ganancias de este día decepcionante.
Impresionar: este resumen es un resumen escrito de forma independiente y basado principalmente en informes disponibles públicamente.
