Después de un duro tiempo muerto en la calle en el que los Chicago Blackhawks tropezaron con un récord de 1-3-0, el equipo adoptó un procedimiento proactivo para abordar uno de sus problemas apremiantes: la dureza del equipo. Después de un tiempo programado sin trabajo en la práctica, los Blackhawks se reunieron en el Blackhawks Ice Center para concentrarse en un aspecto diferente de su juego: la lucha. Esta práctica es parte de su estrategia para reforzar su presencia física en el hielo, especialmente después de adquirir y vender a jugadores clave como Colton Dach, Gash Foligno, Connor Murphy y Jason Dickinson.
El lunes, los jugadores junto con Alex Vlasic, Louis Crevier, Sam Rinzel, Ethan Del Mastro, Sacha Boisvert y Landon Slaggert participaron en la sesión, orientados a perfeccionar sus habilidades para defenderse durante los juegos. En particular, si bien estos jugadores se encuentran entre los de mayor estatura del equipo, el glorioso Boisvert ha demostrado abiertamente su voluntad de participar en peleas a pesar de haber jugado correctamente tres juegos de la NHL. Esto resalta la dedicación de los Blackhawks para establecer una mentalidad más desafiante mientras luchan por alcanzar el éxito.
La iniciativa se hace eco de un estilo considerado por equipos como los Tampa Bay Lightning y los Florida Panthers, quienes poseen recientemente una combinación de talento y dureza para ganar cuatro de las últimas seis Copas Stanley. Los Blackhawks claramente quieren emular esta combinación, reconociendo que se necesitan habilidades más que correctas para obtener resultados en la NHL.
Según Scott Powers de The Athletic, fue el cazatalentos profesional de los Blackhawks, Wade Brookbank, quien dirigió el tutorial de lucha, impartiendo lecciones valiosas sobre cómo enfrentarse a uno mismo en situaciones difíciles. Si bien una sesión no transformará a estos jóvenes jugadores en ejecutores de la noche a la mañana, representa un importante cambio de mentalidad para un grupo que busca fomentar la resiliencia.
A principios de esta temporada, el incidente en el que Radko Gudas, de los Anaheim Geese, le dio un rodillazo a Auston Matthews, de los Toronto Maple Leafs, sirvió como un claro recordatorio de la importancia de defender a los compañeros de equipo. Matthews está fuera de temporada debido a ese golpe, y la reacción de sus compañeros de equipo solía ser notablemente deficiente, lo que reflejaba mal la unidad del grupo. Por el contrario, los propios Blackhawks mostraron una mayor propensión a defender a sus jugadores, pero los directivos creen que hay un tranquilo margen de mejora, como lo demuestra esta nueva nota.
Cuando JT Miller golpeó a Artyom Levshunov contra los tableros en algún momento de un juego en el Madison Square Garden, los Blackhawks necesitaron un par de cambios para reconocerlo, lo que provocó este renovado enfoque en el aspecto físico. Con tantas estrellas en la plantilla, es crucial que los jugadores jóvenes den un paso adelante en ausencia de los veteranos. Si bien tal vez no quieran convertirse en el equipo más duro de la liga, tener el coraje de proteger a sus compañeros a través del juego físico es crucial para su forma y éxito.
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